Ha estado siempre ahí, aunque quizá no repararas en él. El osmio es el elemento químico número 76, un derivado del platino que en forma de polvo es bastante tóxico. Ha empezado a comercializarse cuando, gracias a los avances tecnológicos, se ha hallado una forma de convertirlo en cristal. ¿Te gusta lo que lees? ¡Sigue leyendo para estar al tanto de uno de los metales de moda!
Un rápido vistazo basta para comprender por qué el osmio está en boca de todos: su espectacular brillo y sus propiedades son un verdadero triunfo de las nuevas tecnologías, que nos permiten disfrutar del metal tanto en forma de lingotes como de joyas.
Fue en 2014 cuando diversos investigadores hallaron un método que cristaliza un metal que en su forma natural es altamente perjudicial para la salud. Eso sí, no es nada sencillo y, para colmo, es muy costoso, ya que entran en juego diferentes procesos y variables: en caso de que falle una, hay que repetirlo todo desde el principio, algo que juega a favor de su alto valor.
En esta guía, encontrarás todo lo que necesitas saber sobre el osmio, un metal que ya está dando mucho que hablar y cuyo potencial de crecimiento es inmenso.
Así es el osmio, el metal precioso más valioso y escaso

Qué es el osmio
El osmio es un elemento de la tabla periódica que fue hallado en 1803 por el inglés Smithson Tennant, que lo encontró en los residuos que dejaba el platino al disolverlo en agua regia. Casi dos siglos después, científicos suizos encontraron una fórmula para convertirlo en cristal y que así tuviera usos similares al resto de metales preciosos de inversión.
Precio del osmio
Una de las particularidades del osmio respecto al oro, la plata, el paladio y el platino es que no cotiza en onzas troy, sino en gramos. Su precio, que varía cada día, puede consultarse en la web oficial del Osmio, pero este 2024 ha oscilado en torno a los 1.650 euros el gramo. Desde 2017, sus subidas interanuales han sido del 20%.
Por qué el osmio tiene un valor tan alto
Para que te hagas una ligera idea de la escasez del osmio: este se extrae de las mismas minas que el platino y, de cada 10.000 toneladas de platino, se obtienen 30 gramos de osmio. La diferencia es abismal. De hecho, si la plata pueden extraerse 60 metros cúbicos y del oro 24, del osmio son apenas 2,1m.
Además de su rareza hay que sumarle su durabilidad, la mayor de los metales preciosos según la escala Brinell por la composición de sus átomos individuales; y el alto coste de su proceso de cristalización, donde intervienen hasta 50 variables interdependientes. Y todo esto sin mencionar el hecho de que, en el momento en el que la producción de platino disminuya, ocurrirá lo mismo con la de osmio, que se verá mucho más afectada.
De qué forma puede comprarse el osmio
Las dos formas más populares en la actualidad para adquirir osmio son en forma de piezas lingotadas o como joyas. La primera está más centrada como herramienta de inversión y la segunda es estética, algo muy reseñable gracias a ese precioso brillo que mezcla el color azul, blanco y plata.
Cuáles son los usos del osmio
Como ya hemos mencionado anteriormente, los más populares son como metal de inversión y en la producción de joyas y complementos. Pero no son, ni mucho menos, los únicos. De hecho, tiene varios usos tecnológicos, pero destaca principalmente como superconductor de baja temperatura, en válculas cardíacas y marcapasos además de usarse como aleación duradera para ejes y pasadores.
El osmio es un metal precioso todoterreno, una prueba de los avances tecnológicos, un complemento exclusivo y una reserva de valor. No seas testigo del prometedor ascenso del diamante del futuro, ¡conviértete en protagonista y súbete al tren del futuro